6 may. 2010

Que bien pinta mi niño


Y este son el tipo de cosas que hace que el mundo del arte se ría. Un poco de nosotros, un poco de todos...
¿Cual se supone que tiene que ser nuestra reacción al ver a una niña de 24 meses a la que se la considera la reencarnación de Pollock, o a una niña de 12 que pinta hiperrealismo religioso? Sobre todo y para los integrantes del mundo del arte, ¿como debemos pensar ante las descomunales cifras de tres digitos por las cuales se venden dichas obras?
Lo que me parece curioso de esta estrategia comercial es la invisibilidad con la que se parapeta. Al intentar desarrollan una investigación mas a fondo del tema en cuestión, la información va disminuyendo proporcionalmente. ¿Quién valora esas obras? ¿Como llegan al mercado del arte (...)? ¿Quien intuye o sabe que pinturas comprar, que lienzos o que pinceles para que sea del gusto del niño? ¿Que tipo de persona se cree y emociona con el talento artístico de un bebé?
Parece ser que estos padres han visto la oportunidad de su vida en sus respectivas hijas, en una mezcla fatídica de similitud al expresionismo abstracto e ignorancia popular. Y si aparte el primo de tu vecino tiene una galería...
Lo que me pregunto es en qué será lo que piensan esas personitas que se embadurnan en pintura y se revuelcan sobre un lienzo. Y en que pensarán en el futuro sobre lo que han hecho...

Si Pollock levantara cabeza... La próxima exposición que se celebre sobre un niño - prodigio, iré a sabotearla.
O quién sabe, igual tengo un hijo y decido vender sus regalos del día del padre por e-bay...


















Los orgullosos padres

2 comentarios:

R. Tourón dijo...

querido, he de decirte que me sorprende que en tan pocas entradas hayas conseguido citar a tanta gente de mi museo mental... te visitaré de cuando en vez...

Pablo JGDD dijo...

Bienvenido sea, Sr. Tourón.